Restauraciones adhesivas
Reconstrucciones con materiales que se adhieren al diente. Cuando están indicadas, permiten devolver forma preservando tejido sano.
Diagnóstico, planificación y tratamiento con un especialista en Rehabilitación Oral
Cuando los dientes se han desgastado, fracturado o perdido, el problema rara vez es solo estético: cambian la mordida, el reparto de fuerzas y la forma en que la boca funciona. La rehabilitación oral se ocupa de eso —de devolver función y forma— y de hacerlo con un plan, no pieza por pieza.
Atiende el Dr. Diego Valderrama, Cirujano Dentista y Especialista en Rehabilitación Oral por la Universidad Andrés Bello, con su especialidad inscrita en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud.
Es la especialidad odontológica que se ocupa de restablecer la función y la forma de los dientes cuando se han deteriorado, y de mantener ese resultado en el tiempo. No es un tratamiento concreto: es un modo de abordar el conjunto.
Un caso de rehabilitación oral suele mirar cuatro cosas a la vez:
Que la boca vuelva a masticar y a repartir las fuerzas de forma estable, con contactos correctos entre los dientes.
Que el resultado se sostenga: una mordida que no siga desgastando, restauraciones que el paciente pueda mantener.
Que las piezas y los tejidos que las sostienen estén en condiciones antes de reconstruir sobre ellos.
La forma, la proporción y el color importan, pero llegan después de haber resuelto lo anterior, no antes.
Por eso una rehabilitación bien planteada no empieza eligiendo un material ni un tratamiento, sino entendiendo por qué la boca llegó hasta ahí.
Estas son situaciones que suelen llevar a una evaluación. Son orientativas: ninguna de ellas, por sí sola, determina que haga falta una rehabilitación. Eso solo lo dice el examen.
Un matiz importante. Detectar desgaste no equivale a tener que reconstruir. El consenso europeo sobre desgaste dental severo recomienda diagnosticar la causa, controlarla y monitorizar la evolución antes de intervenir de forma restauradora: en una parte de los casos, el seguimiento y las medidas preventivas son la conducta adecuada, y la restauración se plantea solo cuando hay una razón concreta.
Loomans B, Opdam N, Attin T, et al. «Severe Tooth Wear: European Consensus Statement on Management Guidelines». The Journal of Adhesive Dentistry, 2017;19(2):111–119. doi:10.3290/j.jad.a38102
La primera cita es un examen, no una propuesta de tratamiento. Estos son los frentes que se revisan; cuáles pesan más depende de cada caso.
Estado de cada pieza: desgaste, fracturas, caries, movilidad, piezas ausentes.
Qué hay hecho, en qué condiciones está y qué conviene conservar, reparar o reemplazar.
Cómo contactan los dientes al cerrar y al moverse, y si hay contactos que estén provocando daño.
Cómo mastica, si hay molestias articulares o musculares, y qué hábitos —como el bruxismo— pueden estar interviniendo.
Cuando corresponde: el estado de la encía y el hueso que sostienen los dientes. Sin soporte sano no se reconstruye encima.
Qué le incomoda al paciente y qué espera del resultado. Es parte del diagnóstico, no un añadido.
Historia médica y dental, tratamientos previos, medicamentos, hábitos alimentarios cuando son relevantes.
Radiografías u otros registros, solicitados según lo que el examen clínico haga falta aclarar.
En una rehabilitación, la secuencia no es un detalle administrativo: hacer las cosas en el orden equivocado puede obligar a rehacerlas. Por eso se planifica antes de empezar.
Reunir toda la información del examen y de los registros, y entender la causa: por qué se desgastó, por qué se perdieron piezas, qué lo mantiene activo.
Definir qué se busca conseguir y qué es realista en ese caso concreto. Se conversa con el paciente antes de proponer nada.
Casi siempre hay más de un camino, con distintos alcances y costes biológicos. Se explican, con sus ventajas y sus límites.
Primero lo que resuelve salud y función; después lo que mejora forma y estética. Ese orden protege el resultado.
Un plan por fases permite avanzar de forma ordenada, evaluar cómo responde la boca y ajustar el rumbo si hace falta.
Una rehabilitación no termina el día de la última sesión. El seguimiento es parte del tratamiento, no un extra.
Ninguno es obligatorio ni universal. Son herramientas: cuáles entran en un plan, y en qué orden, depende del diagnóstico de cada paciente.
Reconstrucciones con materiales que se adhieren al diente. Cuando están indicadas, permiten devolver forma preservando tejido sano.
Para piezas muy destruidas o debilitadas, en las que una restauración parcial no daría un resultado estable.
Para reponer piezas ausentes cuando la situación clínica o la decisión del paciente lo hacen la mejor alternativa.
No todos los casos los requieren ni todos los admiten. Dependen del hueso disponible, del estado general y del plan global.
Pueden formar parte de una rehabilitación cuando el diagnóstico las respalda, normalmente en el sector anterior y después de resolver la función.
A veces lo que corresponde no es añadir, sino corregir o sustituir restauraciones que ya no están cumpliendo.
Devolver altura y forma a piezas erosionadas o abrasionadas, después de haber identificado y controlado la causa del desgaste.
Es habitual llegar a la consulta por el aspecto de los dientes y descubrir, en el examen, que detrás hay un problema funcional. También ocurre al revés: alguien consulta por molestias al masticar y, al resolverlas, el resultado además se ve mejor.
Una rehabilitación bien planificada puede atender las dos dimensiones, pero en un orden: la forma que se le da a un diente depende de cómo va a funcionar. Si se decide primero el aspecto y después se intenta encajar la mordida, el resultado suele durar menos.
Dónde está el límite de esta página. Aquí se explica el enfoque de conjunto. La planificación estética específica —proporción, alineación y color evaluados en relación con el rostro— es materia del diseño de sonrisa, y las carillas son uno de los recursos que puede utilizar. Cada uno tendrá su propia página con el detalle.
La rehabilitación oral es una especialidad odontológica reconocida, con formación de posgrado propia. En este caso, además, está acreditada en un registro público del Estado.
Título profesional
Universidad Andrés Bello
Especialidad
Universidad Andrés Bello
Especialidad inscrita en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud de la Superintendencia de Salud de Chile. Es un registro público: cualquier persona puede consultarlo y verificar el título y la especialidad de un profesional.
Más de 15 años de trayectoria profesional. Ver el perfil profesional completo: formación, registro y enfoque clínico →
La atención se realiza en Clínica OralBlank, en Av. Presidente Kennedy 7100, Oficinas 703/704, Vitacura, Región Metropolitana. El Dr. Valderrama atiende de lunes a viernes.
Es un abordaje integral para recuperar la función, la estabilidad y la forma de la boca cuando los dientes se han desgastado, fracturado o perdido. No es un tratamiento único: es un plan que puede combinar varios procedimientos, ordenados según el diagnóstico.
Depende del caso, y no hay un plazo que sirva para todos. Un plan que abarca toda la boca lleva más tiempo que uno que resuelve un sector, y algunas etapas requieren esperar a que la boca responda antes de continuar. La duración estimada forma parte de la propuesta de tratamiento, después de la evaluación.
No. Los implantes son una de las alternativas para reponer piezas ausentes y se indican cuando la situación clínica lo permite y el plan lo justifica. Hay rehabilitaciones que no incluyen ninguno, y otras en las que una prótesis fija o removible resuelve mejor el caso.
Puede, cuando el diagnóstico las respalda. Suelen entrar en el sector anterior y después de haber resuelto la función y la mordida. No son el punto de partida de una rehabilitación ni un componente obligatorio.
No se puede saber sin un examen. Señales como dientes que se ven más cortos, restauraciones antiguas, piezas ausentes o una mordida que se siente distinta son motivo razonable para consultar, pero ninguna determina por sí sola que haga falta rehabilitar. La evaluación clínica es la que lo define.
Sí. No todas las rehabilitaciones abarcan la boca completa; muchas se limitan a un sector. Aun así, el sector que se trata se planifica mirando el conjunto, porque la mordida es una sola y lo que se hace en una zona afecta a las demás.
Examen, revisión de la mordida y conversación sobre lo que te trae. De ahí sale la propuesta de tratamiento, con sus etapas y sus alternativas.
Última actualización: 26 de agosto de 2026 · Contenido a cargo del Dr. Diego Valderrama, Especialista en Rehabilitación Oral.